El oficio 291114
Solía esculpir siempre en
diferentes lugares, huía del recuerdo; pues la madera que usaba tenía un alto
precio. La naturaleza tarde o temprano aparecía deseándome la muerte. Recuerdo
la última vez que hice una escultura, de repente aparecieron partes de troncos
salidas alrededor de la escultura. Ahora lo que hago es ir a visitar los
lugares donde esculpí, trato de recobrar la calma y entender qué fue lo pasado.
Hasta que una vez me enojé y retire las maderas de la tierra y entendí que la
naturaleza me estaba dando esas piezas para esculpir. Cuando terminé de retirar
todas las piezas sólo comprendí que estaba equilibrando la mucha madera que se
usaba en el mundo para la vida humana. Tanta madera ya no cabía en el interior
de la Tierra, en el corazón del Mundo.
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