miércoles, 3 de diciembre de 2014

Instancia No. 1.                                                               1 dic 14

Un sueño ver a las chicas rebozando de amor, caminando y mostrando el afecto que tienen a la vida, a la vida Madre, quién soy yo para hacer ver que hoy el Mundo es de los cuentos; creo he perdido la razón, no puedo escribir. Solo recuerdo que un niño tomo una canica y la empuño hacia el centro, al agujero y atinó como todo un campeón.
Autorretrato                                                                    2dic14

Tome una bici de la mano, tome un coche, tomé un café, un perro, a mi exnovia, un libro mi revista favorita, no supe si fue para mí o para el mundo, circular en doble sentido, circular. Solo alcanzó a ver una pintura, una que habla de ti no de mí. Espero, espero verme con anhelo en algún lugar, real, o ficticio.

martes, 2 de diciembre de 2014


El oficio                                                                                              291114

Solía esculpir siempre en diferentes lugares, huía del recuerdo; pues la madera que usaba tenía un alto precio. La naturaleza tarde o temprano aparecía deseándome la muerte. Recuerdo la última vez que hice una escultura, de repente aparecieron partes de troncos salidas alrededor de la escultura. Ahora lo que hago es ir a visitar los lugares donde esculpí, trato de recobrar la calma y entender qué fue lo pasado. Hasta que una vez me enojé y retire las maderas de la tierra y entendí que la naturaleza me estaba dando esas piezas para esculpir. Cuando terminé de retirar todas las piezas sólo comprendí que estaba equilibrando la mucha madera que se usaba en el mundo para la vida humana. Tanta madera ya no cabía en el interior de la Tierra, en el corazón del Mundo.

domingo, 30 de noviembre de 2014

La ciudad de Aguascalientes                         281114

Aquí las casas son raras, tienen como tallos de piedra o cemento hacia afuera. En Aguascalientes somos famosos por nuestras casas, les dicen raíces, pero no, son tallos. Mi abuela me lo explicó de niño, y supuestamente sirven para empujar el mundo hacia la derecha o hacia la izquierda, según se necesite. Es un efecto que no lo ven en las demás ciudades del mundo, pero esto lo necesita la Madre naturaleza; la Tierra, para poder sobrevivir. Si no estaríamos muertos, chocaríamos contra otros planetas. Pero ahora estamos teniendo problemas serios. Otra ciudad rica del mundo está construyendo casas similares con tecnología de punta. Ahora todos aquí estamos sintiendo mareos de repente o alguna enfermedad que antes no teníamos. Ya las autoridades locales se han reunido para resolver el problema. Y no han llegado a alguna solución; quieren prácticamente podar todas las casas de sus tallos, para desaparecer las enfermedades. Ya inició la campaña, hasta el país del norte ha facilitado las máquinas. Pero cuando quisieron derribarles las casas, éstas cobraron vida, los tallos crecieron el doble, el triple, hicieron cosas que en primer mundo no pueden imitar. Ahora todos estamos tranquilos, hemos aprendido que la naturaleza tiene un don especial, es sabia. Sabe que dependemos de ella.
En la noche                                                    281114

Desde niño solía ver los postes de una manera especial, esas lámparas a lo alto no solo eran luz. Recuerdo la primera vez que vi uno, tenía una expresión extraña; era un chico como yo, más gordito, vestido en short. Me quería reír, en lugar de cabello en su cabeza, tenía el poste y hasta lo alto, el faro de luz. Le pedí que se moviera, pero no lo hizo; se negó. Al final me explicó que no podían moverse de lugar; que así eran de nacimiento. Y en ese momento me di cuenta que la ciudad estaba llena de ellos. Me puse triste, jamás podría jugar a la pelota con él. De hecho me disfracé de poste y fui a pararme al día siguiente con él. Y toda la vida cada año iba a verlo; a visitarlo y platicar con él; los dos nos vimos envejecer con los años. Un día ya no tuve fuerzas para levantarme, y esa noche soñé que era un hombre poste. Me sentí tan despierto como si esa noche durara muchos años, me vi ser niño poste, crecer en un adulto e iluminar a cada mascota que pasaba por ahí, a toda la gente que tuve enfrente. No necesitaba despertar, ahí en ese poste era feliz. Era la luz que de noche necesitaban.

viernes, 28 de noviembre de 2014

El soldado.                                                                        27/11/14

Una herida que no puede desaparecer, pero para no dejar crecer. Como Latinoamericanos pareciera que no podemos dejar desaparecer las nuestras pero a fuerza de equilibrio (“hombre equilibrio”) no queremos dejar crecer. Todo apunta a que la resistencia tanto de derecha como de izquierda es no dejar  que se expanda. Esto es parte del “futuro deconstructivo” triste al que estamos condenados. Parece que es un final amargo que no lo es a la vez. El propio artista desamparado, el político inerte, sin vida, el profesionista predestinada a tal batalla, a hacerle un monumento a la huella para que no aumente. Un monumento al soldado, parece contradictorio, pero es un símbolo de paz para nosotros, el que conserva la historia, el que pelea el no olvido de nuestro pasado y mantiene pequeña la herida, el “México autodestructivo” de hoy, el México Contemporáneo. 

jueves, 27 de noviembre de 2014


Huella del soldado. (nano cuento)                                                                         271114

Había un ser sin forma, se sentía en todos, le decían el soldado; porque  lo respetaban. Todos eran felices cuando sentían una visita a sus corazones pero un día dejó de aparecer y se inquietaron. Los más sabios hablaron al respecto, no encontraban la respuesta hasta que un día apareció un soldado vestido de blanco con su rifle blanco también. Y les explicó que él era el famoso soldado del que todos hablaban y todos quedaron desconcertados. El soldado no supo que hacer, solo empezó a cambiar de color, de blanco al negro. Se dieron cuenta de que estaban teniendo ese color en sus pechos hasta que los más sabios preguntaron por el soldado. Este había quedado reducido a una mancha apenas casi visible y decidieron crearle una escultura y ponerlo arriba; solo de esa manera tenía controlado el tamaño de la mancha negra sobre sus corazones, ya no la podían desaparecer. Ahora la llamaban “la huella del soldado”.